Hace algún tiempo estaba decidido por problemas de plata, pero a última hora los planes cambiaron y uno de mis compañeros de depto desistió de seguir conmigo y Vane. Y como él tenia la mayoría de muebles vitales de la casa (refri, mesa, microondas, hervidor), Vane y yo nos vimos obligados a buscar pieza…
Nos costó más que la cresta encontrar pieza a estas alturas y más encima barata.
Hasta que Vane encontró 2 disponibles en un depto, que barato-barato no es, pero qué se le va a hacer si el miércoles(30) nos tenemos que ir de aquí.
Hoy cambié mi cama y escritorio al depto nuevo, pero me puedo cambiar a vivir el miércoles recién… así que dormiré en el suelo hasta entonces.
Que depresivo estar en una pieza vacía!.... como para coronar una de las semanas más de mierda del año [Poco estudio para una disertación que conllevó a un ataque de pánico escénico frente a 100 personas con la consecuente cagada de nota para mi amigo que estaba conmigo y que estaba bien y se manejaba mejor. Búsqueda de pieza durante casi toda la semana con el consecuente gasto de mucha plata de celular. Comienzo de las alergias típicas, el regreso de mi fiel inhalador y mis pastillas, ataques de moco en clases. Una herida en la lengua que duró hasta ayer. Una prueba de química para la que estudié caleta y justo entró lo que menos manejaba.]
Volviendo al tema… me puse melancólico… Radiohead no ayuda mucho (eso escucho ahora)
Este año una de las pocas cosas buenas que me han pasado fueron encontrar a Vane y Edu como compañeros de depto: carreteamos juntos, tomábamos sopa a las 4 de la mañana, cocinábamos pollo con arroz a las 6, soportaron mis ronquidos, se comieron los porotos con rienda que me quedaron duros sin quejarse… en fin. Tuve bastante suerte.
Pero así es la vida pué… todo cambia y lo bueno dura poco.
Este edificio es frío, los vecinos no se conocen, los gastos comunes son carísimos, pero si hay algo que debo rescatar de mis “amigos” de Paz-Froimobitch es que tienen azoteas increíbles…
Cada vez que estaba estresado/triste/ansioso/melancólico me iba a la azotea a mirar, en especial a las 7:50, porque había un taco que iluminaba casi todo Santa isabel. Desde ahí veía la iglesia de Los Sacramentinos (la iglesia más bacan de Santiago), la torre Entel, el cerro Santa Lucía, el San Cristóbal, la torre telefónica, los aterrizajes de helicópteros en
Si mañana a mi cámara se le da la gana de funcionar sacaré algunas fotos de recuerdo de la azotea.
Mejor me voy a empacar lo que me queda y a preparar mi cama provisoria.
