sábado, 28 de junio de 2008

Camino al metro

Aquí trabajamos 48 personas.
Llevamos 11 días sin accidentes
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Fecha 26/06/08

Todas las mañanas mientras camino al metro, miro ese cartel, que está afuera de la contru. No es de morboso, es que me da curiosidad, y cada vez que paso me surgen más y más dudas, como por ejemplo:
¿Qué es considerado un accidente? ¿Un martillazo en el dedo? ¿Hipo? ¿Muerte?
Porque hace poco que llevaban ciento y tantos días y como 70 trabajadores y de repente se me ocurre leerlo nuevamente y me encuentro con que tienen 48 trabajadores y hace 11 días que no tienen accidentes. ¿Se habrán muerto algunos?¿O se cayeron y quedaron inválidos? ¿Recorte de personal? Quizás el despido masivo como de 20 trabajadores se considere accidente, percance, que se yo!

Y cada vez que paso esos números cambian, así nada más.
Si total al fin y al cabo todos somos simplemente números.


Será que debería dejar de hacerme preguntas tan gueonas a las 8 de la mañana mientras voy atrasado a la U? Parado ahi, 1 minuto leyendo?


Pareciera que me encanta estresarme.


Pero que onda ese cartel!!? Ah???





Perdon por la calidad de la foto, pero mi cámara murio, y solo tengo la del celular

miércoles, 18 de junio de 2008

Otoño



Me gusta el otoño, las calles se llenan de hojas que piden ser pisadas, me gusta como crujen. Corre un poco de viento, a veces llueve, pero está bien. Nada que un café no pueda solucionar.Y al contrario del verano (que detesto), el otoño me llama a salir, a cualquier parte, en serio, cualquiera.





Pero hay un problema.


Ya no es tan entretenido salir a caminar… solo

Ni llegar a ciclos de cine… solo

Ni recorrer las calles, mirando los edificios y la gente… solo

Mi mp3 ya no es suficiente compañía, ni esos cigarros que sé que me hacen mal, pero que son un buen placebo. Y ya me cansé de mendigar compañía.


¿Estoy siendo un poco redundante, cierto?





Ni el otoño, ni el invierno (menos aún), son buenas épocas para estar SOLO



miércoles, 11 de junio de 2008

Puta la gueá!

Tengo rabia! RABIA!... si, a las 4 y pico de la mañana.

Porque soy quemao con "Q" mayúscula.

Por algo este blog se llama como se llama.

A las 2 de la mañana me acordé que no me quedaba nada de ropa limpia, por eso acudí a la famosa lavandería del edificio. 2000 pesos, 2 fichas, una para lavar, otra para secar.

Le pregunté a mis compañeros de departamento si acaso me alcanzaría a lavar toda la ropa (poleras, pantalones, ropa interior, y como extra: mi pijama y las sábanas).

De más, si la secadora seca como a 1000 grados

Yapo, partí a lavar a las 2 y media de la mañana, puse mi ropa, que quedó justa, le puse el detergente y la ficha. Voilà!

A la media hora vuelvo y ¿con qué me encuentro?

Mi polerón que quedó encima se había rajado y estaba a medio lavar. Toda la demás ropa estaba con grumos de detergente pegado… TODA!

Salí de la lavandería un rato a echar puteadas, para que no me viera la cámara de seguridad, entré, intenté quitar los grumos y puse la ropa a secar.

Una hora después, la fui a buscar y ¿con qué me encuentro? Con que la puta secadora no había secado nada! NADA!, la ropa húmeda y tibia… TODA MI ROPA! (incluyendo las sábanas y el pijama).

Me quedé un rato quieto y pensaba: “Debe ser una alucinación noctámbula, si eso es… es que no puede ser tanta la gueá!

Literalmente me quedé con lo puesto…


Ahora mi ropa yace repartida por todo el departamento, y yo aquí ilusamente esperando un milagro y un maravilloso y caluroso día de sol que seque mi ropa.

Mi cama sólo tiene el plumón… y para no recagarme de frío me tendré que acostar con ropa… ni siquiera me voy a poder bañar mañana…. es que lavé hasta la toalla!


Menos mal que estoy en paro, no tengo clases, y mañana cuando esté descansado y un poco menos enceguecido por la ira veré que mierda hago.

Después de la risa de mis compañeros de departamento y el no-se-por-qué familiar: Pucha que soi quemao’ Diego”, me preguntaron: “No estás enojado?”, yo respondo:

"Si, pero procuraré sonreír para esperar que no me pasen más gueás, porque como que de ahí se atraen más desgracias."


Si estoy paranoicamente seguro que la lavadora se puso de acuerdo con la secadora.


Lavadora: Puta que es gueón este! me dejó llena!, me cayó mal, ¿sabí que? Yo le rajo y le mancho la ropa y tu se la dejai mojá, ok?

Secadora: Yapo!





¬¬






Tengo sueño, ya no sé ni lo que escribo



Eso quería decir nomás, ya me siento un poco más liviano.



Ya, me voy a acostar...

















...con ropa.

viernes, 6 de junio de 2008

La maldición

Suena freak y dramático, pero si, mi vida ha estado rodeada por mascotas que no duran lo suficiente…

No sé por qué, quizás mi casa tiene malas ondas, o por una cosa de equilibrio cósmico los animales nunca han permanecido más de 3 años en mi casa, hagamos un pequeño resúmen:


Tigre: Mi primera mascota, un gato, me lo regaló una vecina a mí y mi hermano, y como era atigrado (los muy creativos) le pusimos Tigre. No sé si sería porque mi tía le tejió un gorrito y nosotros lo perseguíamos para ponérselo o porque simplemente los gatos son callejeros y bipolares, pero no duró ni 4 meses.


Scooby-Doo: Qué quiere que le diga poh! si con mi hermano veíamos Cartoon Network todo el día, y como usted sabe no éramos lo que se puede llamar creativos. Era un quiltro como pastor alemán con no se qué… bien simpático y juguetón, pero cuando creció hasta ahí nos llegó el amor. A mis papás se les ocurrió que era conveniente que empezáramos a hacernos responsables y qué mejor responsabilidad que RECOGER LA CACA DE SCOOBY! Y ahí con mi hermano recogiendo los medios mojones de nuestro perro, con una palita y bolsas en la mano recorriendo el patio. Y bueno, para variar Diego encontraba más de algún mojón con sus zapatillas. Cuando nació mi hermana Scooby ya no se portaba bien, no se podía sacar a pasear… él nos paseaba a nosotros… y se comía plantas y calcetas. La gota que rebalsó el vaso fue cuando lamió la cara y todo lo demás a mi hermana, que tenia como 1 año. Veredicto de mis papás: Regalaron a Scooby


Kitty y Claudio: En una kermés de mi colegio había un juego de encontrar la llave del cofre y te ganabas un pollito. Mi hermano se ganó uno y yo otro. Kitty y Claudio crecieron, mi papá les hizo un gallinero y mi patio se transformó en un campo. Cuando Claudio se soltaba atacaba a todo el mundo y tenían la cagá en el patio. Lo positivo fue que mi hermana era la única que Kitty comprendía, ella la entraba a la casa y le leía cuentos, veían tele y ella ni se inmutaba ni se hacía adentro (que freak!). Un día mi abuela le echó el ojo al gallo y chan!
Fin de la historia: un día encontré la cabeza de Claudio en la cocina y había pollo asado al almuerzo. Kitty debe haber olido la muerte, porque se escapó. No se si haya sobrevivido en la calle.


Pepa: Una ardilla rusa que tuvo mi hermana, chistosa, mordía a veces, pero buena onda, en invierno me la colgaba en el chaleco y andaba trayéndola por la casa, y le hacía cariño, hasta que quedaba plana.

Se cortó una pata en la entrada de su casita (vivía en una calabaza hueca) y la encontramos desangrada.


Tuvimos un canario, no era muy aportivo, no me gusta esa idea de tener un animal que se dedica a volar encerrado. Bueno, el cantaba y comía lechuga. Un día se le quedó la jaula afuera a mi mamá y amaneció congelado.


Perla: La adoptamos de la calle, una perra chica, oportunista como ella sola, llegaba llena de garrapatas y flaca. Cuando estaba gorda y limpia se iba. Mi hermana lloraba por ella cada vez que se iba. Un día no volvió más.


Baltazar: Cocker…. me explico?? Tonto como paloma (tengo la teoría que los perros de raza son más tontos que los Quiltros, que tienen como la “cultura de la calle”), también lo adoptamos. Terminó por arrancar todo pasto existente en el jardín de la casa, comía desde madejas enteras de lana hasta los calcetines con rombos de mi papá. Tuvo gastroenteritis, se escapaba como una vez cada 3 meses, como tenía collar, lo íbamos a buscar. Un día hizo un hoyo debajo de la reja y se salió… encontramos su chapita botada ahí.


Frida y Violeta: Supuestos gerbos hembra que le regalaron a mi papá. Frida resultó ser Frido, y han tenido como 6 camadas…(plaga?) creo que esa sería como la excepción a la regla. Todavía están e mi casa.


Yo me di por vencido con las mascotas y como acá en Santiago vivo en departamento opté por una planta. Además una tía me dijo que absorbían las malas energías, electromagnéticas y cosas místicas.

Me compré una planta útil: Una menta, Antonia.

Antonia me duró 1 mes y se secó.



Por qué tan negligente!?.... con suerte me mantengo vivo yo… era de esperar.

Ahora tengo un cactus chico, se llama Diógenes y lo riego los sábados es fome y…

…y qué puedo decir de un cactus!



Algún día me gustaría vivir en casa, sólo para tener un perro, o adoptar varios, como la vieja de los gatos en Los Simpson (en la foto XD). O tener un Setter Irlandés (el único perro de raza que me agrada). Pa romper la maldición… digo.