Hasta que por fin llegué a la famosa sala. Hora: 17:08, entro a la sala y noto que la puerta está cerrada, el guardia me dijo que la exposición cerraba a las 17:00. Así que me conformé con mirar por las vitrinas.
Pero mi panorama no podía que dar en eso, así que me decidí a visitar las iglesias cercanas. Si antes estaba obsesionado con la arquitectura de las iglesias, ahora estaba rallado más aún con lo que aprendí en el CGF de la FAU, entré a la Iglesia de Santo Domingo, (ahí es donde llegaron los primeros Jesuitas a Chile), era una iglesia bastante cool, de piedra y estaba llena de gente, vi cada cosa: gente con lágrimas en los ojos rezando, tocando a las figuras que estaban ahí como en una especie de trance y me di cuenta que ya no entro con la devoción que entraba cuando chico, ahora yo iba de turista nada más. Después fui a otra iglesia donde lo más notable fue un Cristo casi tamaño real, de madera policromada, cara de dolor intenso, ojos de vidrio, y sangrante. Lo más freak de todo fue que tenía pelo real (de muerto, creepy cierto?) y largo…. que se parecía al mío :S.
En fin, creo que ya me estoy acostumbrando a salir solo, aunque suene loser, pero uno no puede siempre esperar algo de los demás, sobre todo que tenga intereses tan fomes como los míos. Aunque es penca que los amigos arruguen cuando uno queda en hacer algo, como la visita al jardín japo y la protesta, pero como les digo a los que me conocen: NO me voy a quedar con las ganas!. Así que vamos sumando actividades loser-autistas:
1.- Jardín Japonés
2.- Protesta anti-rodeo, circo con animales.
3.- Turisteo provinciano
Y ya le advertí a mis conocidos que si nadie me acompaña a Machu-Pichu me voy solo!
Penoso y todo, así es la cosa no más pueh


